LA CONTINUA DESPOBLACION DE NUESTRAS
ALDEAS
Hoy
quiero exponer un recorrido que profundiza en
el fenómeno del abandono de pueblos y aldeas a lo largo del
territorio español, lugares que estuvieron llenos de vida algún día.
Rescatar esta memoria borrada y presentar lo que queda de ella es
el objetivo de este artículo.
La
crisis demográfica y la búsquela de mejora en las condiciones de vida,
continúa sembrando de abandono el medio rural. La escasez de
nacimientos unida a una población cada vez más envejecida condenan a la
desaparición a cientos de pequeños pueblos diseminados por
todo el territorio, un fenómeno que lejos de ralentizarse ha ido en
aumento. Lo más preocupante es que cientos de poblaciones repartidas por
toda la comunidad están a un solo paso de engrosar esa
lista ya que su supervivencia depende de un número muy reducido de
vecinos con edad avanzada
El abandono de pueblos y aldeas se ha convertido
lamentablemente en algo bastante común en nuestros días. Esa
historia que se desarrolla de forma imperceptible, como la sequía de un
pozo, marca de forma indolente la desaparición de aquello
que sentimos como parte integrante de nuestra existencia. El
movimiento migratorio hacia las ciudades ha sido una constante, que se
ve acelerada en los momentos actuales.
Se trata de una realidad que esconde la verdadera historia de una situación
propiciada por el éxodo progresivo a las ciudades
y el abandono cada vez más consolidado de las aldeas y pueblos, aunque
esta despoblación rural que
sufren los pueblos de España se haya generado en los últimos
cincuenta años.
Mi pueblo es un gran pueblo que al paso de los años ha visto reducida su
población de forma alarmante. Lejos quedan ya aquellos tiempos en
que mi pueblo llego a tener 1180 habitantes, y era un
hervidero de niños correteando y jugando por las calles, tenia
tres bares cafeterías, una sala de cine y un salón de baile, aparte
de tres comercios, entre los que hay que destacar el del Sr. Roca, dos
maestros, con escuelas ( una de niños y otra de
niñas), servicios
de transporte regular, médico con plaza
titular, herrería, 2 molinos, ebanistería y un buen nutrido grupo de
especialistas en albañilería y construcción, fontanería y electricidad;
así mismo llego a tener una abundante producción de
cereales y hortaliza, y un gran numero de árboles frutales y casi
los mejores viñedos de la zona, con una vega de cultivo rica y próspera.
Pero
año tras año, ha visto reducirse su población de forma lenta pero
inexorable
y aunque la calidad de vida ha mejorado, la población ha seguido
descendiendo. Hoy la mayoría de sus tierras de cultivo van siendo
abandonadas y carecen de valor, al igual que otros muchos
pueblos.
Además esta claro que los hijos de los agricultores no
quieren seguir en el campo, la mayoría por falta de alicientes, por las
escasas perspectivas vitales y la penuria que ofrece el
trabajo agrícola, normalmente en pueblos sin las comodidades de la
ciudad.
La
desesperanza persiste cuando comprobamos que no existe la activación
comercial e industrial para que los jóvenes no sigan huyendo hacia
otros lugares mas poblados y mas prósperos ( las grandes ciudades) y con
mas posibilidades en todos los ámbitos: social,
económico y cultural.
La
despoblación de mi pueblo se ha acentuado cuando sus habitantes que
emigran o
mueren no son reemplazados por otros, provocando que año tras año
el índice de población vaya descendiendo de forma alarmante.
Pongamos como ejemplo los datos extraídos del censo de población del
INE para mi pueblo, durante los últimos cinco años
Año 2005....... 426 habitantes; Año 2006..... 394 ; Año
2007....362; Año 2008... 311; Año 2009..... 294 (de ellos 138 hombres y 156 mujeres).
El origen de esta despoblación se originó por el año 1950, con el gran éxodo rural de muchos habitantes de los pueblos (entre ellos el mio) hacia las grandes urbes del país, o el extranjero (Argentina, Alemania, Suiza, etc.) motivado por un boom económico que cobró impulso gracias a la reconstrucción, al turismo y la industria.
El origen de esta despoblación se originó por el año 1950, con el gran éxodo rural de muchos habitantes de los pueblos (entre ellos el mio) hacia las grandes urbes del país, o el extranjero (Argentina, Alemania, Suiza, etc.) motivado por un boom económico que cobró impulso gracias a la reconstrucción, al turismo y la industria.
Este
movimiento de población, que aún hoy sigue vivo en
algunas provincias españolas, fue motivado no sólo por la necesidad
de mano de obra barata para la industria y servicios en creciente
desarrollo, en las grandes ciudades y el extranjero. y en los
nuevos centros de desarrollo, sino por un aumento considerable de la
obra pública, pero sobre todo de los jóvenes que buscando los unos, una
formación superior para lograr un futuro mejor, y
otros mas posibilidades de empleo, lejos de las aldeas, abandonaron
el pueblo para mas tarde asentare de forma definitiva en las ciudades.
Estos
aspectos
contribuyeron al abandono definitivo de muchas aldeas, unas por
quedar sumidas en ambientes de pobreza absoluta y otras por el deseo de
dejar atrás un trabajo penoso
y a veces ingrato como era el de cuidar el ganado y las tierras de
cultivo. Por si
fuera poco, la guinda del pastel la puso, años después, la
mecanización del campo, eliminando la necesidad de contratar una ingente
mano de obra en las tareas agrícolas.
Si comparamos las cifras de la población del censo entre el periodo de 1950 a 2011 vemos el resultado de estas políticas centradas exclusivamente en el desarrollo urbano, que han dejado completamente marginadas y abandonadas muchas zonas rurales. Una vez agotados esos recursos humanos, el proceso urbanizador continua pero esta vez alimentado por mano de obra inmigrante en España.
Si comparamos las cifras de la población del censo entre el periodo de 1950 a 2011 vemos el resultado de estas políticas centradas exclusivamente en el desarrollo urbano, que han dejado completamente marginadas y abandonadas muchas zonas rurales. Una vez agotados esos recursos humanos, el proceso urbanizador continua pero esta vez alimentado por mano de obra inmigrante en España.
Hoy
vemos tambalearse este modelo de desarrollo debido a la crisis y es el
momento en que muchos nos preguntamos porqué, teniendo un territorio
tan vasto y rico, vivimos o malvivimos hacinados en las ciudades,
cuando a pocos kilómetros hay tanto por hacer. Pero la
verdad es que preferimos malvivir en las grandes ciudades que
refugiarnos en los pueblos en vías de desaparición, (a pesar de criticar
constantemente las ciudades dormitorio sin dejar de elogiar
las bondades de la aldea), pueblos que poco a poco van quedando sin
vida, sin ambiente, sin industria y sin los servicios básicos.
Hoy
ya solo van quedando los ancianos en los bancos de la plaza, o en el
bar a la
hora del café y mujerucas enlutadas que hacen tertulia al atardecer
sentadas en pequeñas sillas a la puerta de las casas, sin que la
invasión de los urbanitas en épocas vacacionales
hagan cambiar las costumbres de los pocos habitantes que van
quedando en el pueblo
Nos
preguntamos si en mi pueblo, a pesar de ser un pueblo remodelado, con
muchas
casas nuevas, también muchas vacías y alguna que otra en ruinas, con
la tendencia en la despoblación según la reciente estadística, si estos
servicios básicos,: farmacia, escuelas, comercios,
bares y profesionales autónomos, continuaran con su actividad,
cuando el numero de habitantes en unos años descienda por debajo del
mínimo adecuado para mantener abiertos estos locales.
Sinceramente creo que no. Si acaso en Navidad, semana santa y los
dos meses de verano, el resto del año no se cubrirán gastos para pagar
impuestos y demás servicios.
Sin embargo la sociología real nos inclina a pensar que España es un inmenso
pueblo y que en tiempos duros, siempre nos quedara un refugio, nos quedara el pueblo, nos quedará mi pueblo.
Sin embargo, estos pequeños lugares, que un día tuvieron un entorno lleno de
vida, ambiente y sociedad, guardan la huella de la historia y del progreso y la seducción por aquellas tierras que se alejan de la mano del ser humano y que, por
ello, se convierten en algo así como reliquias que tienen un encanto especial.
Son, sin duda, un lugar donde disfrutar y gozar de la tranquilidad de
la soledad y del encanto de los sitios
donde la naturaleza es la auténtica protagonista y madre de los
mismos. Si claro, ero solo en épocas vacacionales, el resto del año que
será del pueblo? Entrará como muchos otros dentro de la
categoría de pueblo semi abandonado? Mucho me temo que sí.
Como
bien dice mi buen amigo Pedro Moro, tenemos la esperanza de que con
Internet
, los pueblos vuelvan a darse a conocer y recuperar un poco del
esplendor que tuvieron a mucha honra, en sus tiempos. Veremos progresar a
Arrabalde, o apagarse poco a poco como todo parece
indicar? Soy pesimista al respecto y me temo que vaya a menos, según
las tendencias que marcan las estadísticas, pero por lo menos que no
sea porque no lo intentemos.
No
obstante la sociología real nos inclina a pensar que España es un
inmenso
pueblo, que siempre se ha adaptado en tiempos de crisis a vivir en
condiciones adversas y que en tiempos duros, siempre nos quedara un
refugio, nos quedara el pueblo, mi pueblo
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada